Evita el consumo de carne procesada

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Una nueva revisión bibliográfica vuelve a confirmar el aumento de padecer cancer de mama y el consumo de carne procesada. Científicos del Reino Unido pronostican que un 12% de la población femenina británica acabará desarrollando cáncer de mama. La mayoría de los casos pueden evitarse mediante la prevención, es decir, evitando la exposición a disruptores hormonales, reduciendo la obesidad, incrementando la actividad física y a través de la práctica del amamantamiento (1).

Hasta ahora ha existido una falta de consenso en cuanto si el consumo de carne roja (ternera, cerdo, cordero, caza, etc) y carne procesada era un factor de riesgo para el desarrollo de cáncer de mama debido a la amplia heterogeneidad de los estudios analizados.  El presente ensayo se ha centrado en recabar y estudiar información de si el consumo de carne roja y carne procesada entre los participantes del UK Biobank están asociadas al aumento de riesgo de padecer cáncer de mama; dichos resultados se han incluido en un meta análisis junto con otros 10 estudios de cohortes publicados previamente que cumplían escrupulosamente con los criterios de inclusión (1).

El UK Biobank es un organismo inglés dedicado al estudio de la mejora en la prevención, diagnosis y tratamiento de una amplia variedad de enfermedades que pueden afectar seriamente la salud. En la actualidad está monitorizando la salud y bienestar de más de 500000 voluntarios anónimos de ambos sexos a partir de los 40 años (2).

Del total de 295.195 mujeres del UK Biobank y después de 7 años de seguimiento, 4819 mujeres acabaron desarrollando cáncer de mama y es que consumir carne procesada aumenta el riesgo de padecer cáncer independientemente de los factores sociodemográficos (etnia, sexo, edad, etc), del estilo de vida, grado de obesidad y factores dietéticos. La carne procesada tiene un nivel alto de aminas, nitratos y nitritos que se añaden durante su procesado para mejorar el color y el sabor del producto. Todas estas sustancias son precursoras/compuestos de una molécula que se llama N-Nitroso; que si se sabe que es carcinógena. Estas sustancias cuando entran en contacto con el hierro heme de la carne roja promueven aún más la formación de moléculas de N-Nitroso. Paralelamente el método de cocción (e.: parrilla) o conservación (e.: ahumado) de la carne roja favorece la aparición de aminas heterocíclicas y de HPA (hidrocarburos aromáticos policíclicos) ambas también sustancias cancerígenas (1).

Los autores estiman que el aumento del riesgo generalizado de padecer cáncer de mama aparece en aquellas mujeres que consumen 4g/día de carne procesada y el riesgo se dispara aún más en aquellas que consumen igual o más de 9g/día; especialmente en la población post-menopáusica. A título informativo, 1 loncha de bacon o 1 loncha fina de jamón de York pesan aproximadamente 20g (1).

 

 

(1) Anderson JJ, Darwis NDM, Mackay DF, Celis-Morales CA, Lyal DM, Sattar N et al. Red and processed meat consumption and breast cancer: UK Biobank cohort study and meta-analysis. Eur J Cancer. 2018;90:73-82

(2) About UK Biobank [Internet]. Biobank, improving the health of future generations [cited 2018 Jan 6]. Available from: http://www.ukbiobank.ac.uk/about-biobank-uk/